Las intensas lluvias obligan a cancelar la última carrera en Phillip Island

Las intensas lluvias obligan a cancelar la última carrera en Phillip Island

Motociclismo | Con lluvia, viento y niebla desde primera hora de la mañana, pronto quedó claro que celebrar la prueba iba a ser muy complicado. Así que nos hemos quedado sin la edición número 30 del GP de Australia en Phillip Island, en el icónico trazado situado al sureste de Melbourne. Sin duda, un circuito predilecto para los corredores y un auténtico rompecabezas para los organizadores del certamen, debido a que siempre está expuesto a los extremos meteorológicos.

«Debemos garantizar que, ante cualquier imprevisto, estemos cubiertos y podamos trasladar a un piloto al hospital con rapidez. En algunos circuitos es posible utilizar la red viaria —mediante una ambulancia, por ejemplo—, pero, lamentablemente, dado que el trayecto al hospital supera los 45 minutos, dependemos necesariamente del helicóptero», explicaba Graham Webber, el director de carrera.

Como despedida del legendario circuito de Phillip Island, los pilotos de MotoGP dieron dos vueltas de homenaje detrás del coche de seguridad y se detuvieron en la recta principal para saludar a los aficionados que todavía llenaban las gradas y las laderas del trazado.

Sin carrera sobre el asfalto, el Mundial de 2026 sigue abierto con Marc Márquez y Jorge Martín separados por diez puntos en la tabla. Y más todavía con la incógnita de si se podrá disputar el GP de Qatar de aquí a dos semanas debido al conflicto en Oriente Próximo.