El ciclista español Mikel Landa (Soudal-Quick Step), que ha iniciado la pretemporada en Anfi del Mar (Gran Canaria), aseguró que terminó el año “con buen sabor de boca” y que está con ganas de “volver a divertirse” tras una temporada marcada por la dura caída en el Giro de Italia.
El corredor vasco afronta estas semanas de preparación con “mucha ilusión”. Pero de cara a la planificación competitiva, explicó que su equipo aún no ha decidido su calendario. “No hemos determinado la hoja de ruta, pero ya he empezado a trabajar para estar en el Giro, el Tour o la Vuelta”, indicó. La caída en Italia condicionó su campaña, obligándole a un largo periodo sin competir. “Estuve mucho tiempo en casa, pero aun así acabé la Vuelta con buenas sensaciones. Quiero dejar atrás esos recuerdos y recuperar la alegría encima de la bicicleta”, apuntó.
Landa lamentó especialmente que la Vuelta a España no llegue finalmente a Gran Canaria, un territorio en el que entrena cada año. “Es una auténtica pena. Todo el pelotón ansiaba correr aquí y compartir varias etapas en un escenario único”, afirmó.
Con contrato hasta 2026 con el Soudal-Quick Step, descartó cualquier posibilidad de retirada. “Sigo con muchas ganas de seguir dando guerra y estar en las grandes citas. Me encuentro motivado y con fuerzas”, subrayó, destacando además que el Soudal-Quick Step le ha dado la estabilidad necesaria para mantener la ambición en las grandes rondas por etapas, según informa Europa Press.

