CICLISMO | Pello Ruiz Cabestany, una de las figuras más singulares y polifacéticas del pelotón español de los años ochenta y noventa, presentó este pasado miércoles en Madrid su nuevo libro titulado Mi bicicleta y otros animales (Libros de Ruta). Fue una presentación muy amena en la que el donostiarra hizo gala de su simpatía y recordó sus grandes momentos como corredor profesional.
A mi juicio, merece una mención especial el recuerdo que hizo de su primer gran triunfo: la Vuelta al País Vasco de 1985, en la que se impuso a grandes ciclistas del pelotón internacional como el estadounidense Greg LeMond. Ruiz Cabestany también comentó varias etapas de las Vueltas a España de 1985 y 1990, en las filas de Orbea y ONCE, respectivamente. En ambas citas terminó en cuarta posición, aunque estuvo muy cerca del triunfo final en las dos ocasiones.
Muy especial también fue el comentario sobre el Tour de Francia de 1992, una Grande Boucle en la que el corredor vasco defendía los colores del Gatorade-Chateau d’Ax con el mismísimo Laurent Fignon como compañero de equipo.

